La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) afirmó que los recientes decomisos de metanfetamina en México, incluido el aseguramiento de más de 16 toneladas en Sinaloa, «no habrían ocurrido sin la inteligencia y el trabajo de investigación» de esa agencia, una versión que contrasta con la ofrecida por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, quien atribuyó el operativo al trabajo de la Unidad de Inteligencia Naval, «fortalecido» —dijo— con el intercambio de información con agencias estadunidenses.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, la DEA sostuvo que en poco más de una semana las autoridades mexicanas han desmantelado ocho laboratorios de metanfetamina de importancia «con colaboración de la DEA». El de Sinaloa, dijo la agencia, es «el más grande hasta ahora», con más de 16 toneladas de la droga aseguradas. La dependencia estadunidense aseveró que estas operaciones son muestra del «poder de la colaboración entre la DEA y México» para golpear la producción de drogas sintéticas, cortar cadenas de suministro y afectar las finanzas del crimen organizado.
El propio García Harfuch había dado a conocer el viernes los decomisos a través de su cuenta en la red social X, donde informó sobre el hallazgo del laboratorio en Sinaloa.
El funcionario detalló que se trató de un complejo clandestino de 5 mil 700 metros cuadrados, el segundo laboratorio de metanfetamina más grande localizado durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum —el mayor fue ubicado y destruido previamente por el Ejército Mexicano—, en una operación encabezada por la Secretaría de Marina, con participación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República.
A diferencia del planteamiento de la DEA, Harfuch situó el origen del golpe en la labor de instituciones mexicanas: «El resultado deriva del trabajo de la Unidad de Inteligencia Naval, fortalecido con intercambio de información con agencias de Estados Unidos», escribió.
De acuerdo con Harfuch, en el operativo también fueron aseguradas más de 10 toneladas y litros de sustancias químicas utilizadas para la producción de metanfetamina, lo que representa una afectación estimada de 347 millones de dólares a la estructura criminal.
El funcionario insistió en que la cooperación internacional se mantiene «con pleno respeto a nuestra soberanía» y adelantó que continuará «traduciéndose en acciones concretas contra quienes producen y trafican drogas».
