Ciudad de México. Las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Cultura alistan la repatriación de tres piezas arqueológicas desde Estados Unidos. “Cada objeto se vinculaba a una investigación penal, coordinada por la Unidad de Tráfico de Antigüedades, de la Oficina del Fiscal de Distrito de Manhattan, en Nueva York”, afirmaron.
En un comunicado, destacaron que la devolución es resultado del diálogo internacional para la recuperación del patrimonio cultural, y está alineada con las políticas públicas instrumentadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, “para la concienciación dentro y fuera de nuestras fronteras en dicha materia”.
En un comunicado, detallaron que el primer objeto corresponde a una figura antropomorfa de estilo Ixtlán del Río, modelada en barro, con aplicación de pastillaje, pintura e incisión, de 91 centímetros de altura. Representa a un guerrero ataviado con yelmo, arracadas, ajorcas y coraza, quien sujeta una lanza sobre el hombro.
Subrayaron que dicha figura está asociada a la tradición Tumbas de Tiro del occidente de México, elaborada entre los años 100 a.C. y 600 d.C., formaba parte de la colección del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. «Su restitución fue posible a partir de investigaciones de la Fiscalía de Distrito de Manhattan, y a instancias del propio recinto, al cual se agradece su ética y responsabilidad institucional”, señalaron.
El segundo bien patrimonial es un cajete de piedra que, por su morfología, se determina que procede de la región central del territorio, el cual hoy ocupa el estado de Guerrero, y se sitúa cronológicamente entre los años 300 y 900 d.C.
Finalmente, la tercera pieza es una navajilla prismática, elaborada en obsidiana mediante las técnicas de presión y percusión, ejemplo de la industria lítica desarrollada a lo largo de la época prehispánica en territorio mesoamericano.
Las dependencias federales resaltaron que especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron los dictámenes arqueológicos mediante una cuidadosa revisión técnica, y concluyeron que los bienes son de origen prehispánico y, por tanto, son propiedad de la nación mexicana, en términos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
La devolución se concretó el 15 de julio de 2026, con la entrega de los bienes al Consulado General de México en Nueva York, y, próximamente, serán enviadas a la Consultoría Jurídica de la SRE, en la Ciudad de México, vía valija diplomática, para su entrega oficial al INAH.
