Clara Brugada afirma: “en la Ciudad de México la derecha, y cualquier planteamiento que implique un retroceso en política social, no tienen cabida”. Aquí, dice la jefa del Gobierno de la capital del país, “hemos trabajado al servicio de la gente” y, en los próximos meses, “vamos a ver si se ratifica o no este proyecto”.
La Ciudad de México consolida una transformación social que considera integral. Parte de su soporte está en la construcción de un sistema público de cuidados, en el acceso a la vivienda –un tema sobre el que adelanta algunas acciones que promoverá su administración– y en mejorar la economía de las familias con mecanismos de abasto de alimentos que conectan a productores con consumidores y respaldan al comercio local.
Clara Brugada concede una entrevista a La Jornada una semana después de haber participado en el foro U20 de gobernantes progresistas de ciudades, convocado por el alcalde socialista democrático de Nueva York, Zohran Mamdani.
Cuenta que de la interacción personal con Mamdani surgió la idea de propiciar espacios de cooperación entre los gobiernos de ambas ciudades. Menciona el interés del alcalde neoyorquino por conocer de experiencias de la capital mexicana para proyectos que impulsa, en particular uno de abasto de alimentos a precios asequibles para sectores vulnerables de aquella urbe.
“Mamdami tiene un plan de construcción de mercados de alimentos. Cuando yo le hablé de los programas Del Campo a la Ciudad y Mercomuna, se entusiasmó muchísimo porque le expliqué que la gente puede comprar los productos a la mitad del precio que en los establecimientos comerciales”, explica Brugada.
La entrevista se realiza en la Utopía Mixiuhca, un complejo de más de 80 mil metros cuadrados en Iztacalco, en el oriente de la capital. Es un mediodía soleado y ahí hay actividades y cuidados para pequeños desde seis meses hasta adultos mayores. Y funcionan locales de los programas Del Campo a la Ciudad y de Mercomuna. A las dos de la tarde prácticamente se han vaciado los anaqueles y los encargados esperan una segunda ronda de abasto.
“Expliqué a Mamdani que somos un movimiento popular hecho gobierno y él expresó reconocimiento por temas que impulsamos aquí, como el sistema público de cuidados, las Utopías, que conoce, y el de la economía social, que le interesó mucho”, relata Brugada.
En el intercambio, añade, surgió el tema de la vivienda. “Hay mucha coincidencia entre el alcalde Mamdani y el Gobierno de la Ciudad de México en la visión de ciudad. Queremos urbes que sean para la gente, que la gente se apropie de ellas; y no lugares donde sólo puedan vivir quienes tienen dinero. Y eso empieza por la vivienda”, expone.
Lo platicó allá en Nueva York, pero el tema estará en la discusión aquí en los siguientes días. Brugada menciona que su gobierno está puesto a construir un marco para combatir la gentrificación, un fenómeno creciente en la capital del país y que, de acuerdo con Naciones Unidas, sucede cuando un proceso de renovación y reconstrucción urbana se acompaña de un flujo de personas de clase media o alta que desplaza a los habitantes pobres.
Brugada explica que su gobierno busca un marco que eleve a rango constitucional la prohibición de que los precios de alquiler aumenten más que la inflación. “Esto es muy importante porque evita que una zona siga perfilándose como expulsora de gente”, apunta.
También, expone, se avanza en la construcción de un organismo de defensoría de las relaciones inquilinarias, que conozca de los casos en que los propietarios no respeten el tope a las alzas de rentas. Esta defensoría, plantea, convocará y amonestará, incluso económicamente, a quienes rebasen el porcentaje de incremento. “Es un organismo de defensa de las relaciones inquilinarias, porque también puede haber casos en los que el inquilino se pasa y no se quiere salir”, dice.
A la par, añade, se aborda el tema de los desalojos, un fenómeno creciente que La Jornada ha documentado. “No puede ser que tengamos todavía muchos desalojos producto de juicios de distinto tipo, sobre todo civiles, que terminan dejando a la gente en la calle”.
Su propuesta es que el gobierno de la capital esté obligado a que personas en condiciones vulnerables que sean desalojadas de la vivienda reciban de parte de la administración local una alternativa de vivienda.
“No nos metemos al tema de que alguien ganó un juicio; ese es otro asunto. Se trata de que en un caso de desalojo reciban apoyo de la ciudad para vivir en otro lado mientras consiguen una vivienda”. El fin, redondea, es que la población pueda quedarse a vivir donde nació, construyó redes económicas, sociales y de familia y se evite la expulsión por falta de dinero.
El valor de la denuncia
Brugada concede que la extorsión a familias y negocios es un delito que venía creciendo.
“El delito de extorsión es muy grave. Lo primero que hice cuando llegue, hace dos años, fue una campaña para que fuera denunciado. La gente –se entiende el temor–, no lo denunciaba.”
Recuerda que su gobierno elevó los castigos e incluyó a la tentativa de extorsión como un delito. Las campañas para que las víctimas denunciaran y la clasificación del intento como un delito movieron hacia arriba las cifras, dice. “Lo importante es que denuncien para que podamos detener a las bandas de extorsionadores. Venía subiendo mucho la extorsión, lo hizo todo 2025. Y en este septiembre de 2026 es el primer mes que hay una baja. Disminuyó 5 por ciento la denuncia de casos de extorsión. Puede ser poco, pero ya viene a la baja”.
Las cuatro revoluciones
En la Utopía donde se realiza la entrevista, Brugada dice que ve un futuro “muy bueno para la Ciudad, un futuro de derechos más profundo”.
Considera que estos espacios –y proyecta que sean 100 en toda la capital al término de su gobierno– “juntan cuatro revoluciones del urbanismo”: el social, que es transformar el espacio público en beneficio de la gente; feminista, porque en ellas se ofrece un sistema público de cuidados; sustentable, al promover el cuidado del medio ambiente; y el de proximidad, que sin importar donde viva una persona, en 15 minutos pueda llegar a un espacio público transformado.
“En las Utopías se democratiza el deporte, la cultura y los servicios. El acceso es gratuito y se puede jugar golf o tenis, actividades que estaban consideradas para un sector de ingresos altos.”
Brugada retoma su reunión de hace unos días en Nueva York. Mostrar soluciones desde una perspectiva de derechos, progresista, es un mensaje a “ese movimiento de derecha internacional, que es contrario a esas garantías constitucionales, de que hay varias ciudades en el mundo que podemos unirnos y construir otro polo, no sólo de ideas. sino de acciones y de transformaciones”.
Ya en el plano local, la jefa del gobierno capitalino sostiene que la ciudad ha avanzado en los principales temas de política social, de derechos para las mujeres, contra la violencia y a favor de la diversidad sexual.
“Obviamente, la derecha aquí en la ciudad, y cualquier planteamiento que implique un retroceso, no tienen cabida. Más bien esos grupos han tratado de difamar, engañar, descalificar”.
Y recuerda: antes del Mundial de futbol, su administración emprendió 2 mil obras para recibir el evento con otra perspectiva. “¿Cuáles eran sus críticas? Que pintamos de morado, el color de la lucha de las mujeres. Querían que la ciudad siguiera siendo gris. ¿Y qué hubiera pasado si pintamos de guinda? O criticaban las imágenes de ajolotes. ¡Vaya nivel de críticas, de verdad!”
Sostiene que de parte de la oposición no hay una crítica de fondo. “Nos hemos dedicado a atender las causas de la población, a atender a fondo el tema de las desigualdades, combatir los muros de desigualdad que tiene la ciudad”.
–¿Seguirá votando progresista la Ciudad de México?
–Tenemos una prueba el próximo año, pero sí, la población está contenta. Lo único que tenemos como un instrumento científico para ver cómo vamos son las encuestas.
–¿Qué le dicen?
–Vamos bien, muy bien.
Sin entrar en temas de valoración político-electoral, por el silencio en la materia a que están obligados los gobernantes, Brugada considera que el actual es un momento importante en el que la población tendrá que tomar decisiones.
“Ha habido en la capital muchas transformaciones y la gente las valora.
“En su momento, decidió si quería que un dirigente del cártel inmobiliario gobernara la ciudad o lo hiciera alguien que venía de las periferias, pero con experiencia de gobierno.”
Redondea: “la Ciudad de México va a tomar una decisión. Nosotros hemos trabajado al servicio de la gente y ahí vamos a ver si se ratifica o no este proyecto”.
