Si bien es “francamente imposible” dejar de pagar la deuda pública aprobada en los años 90 en el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) –que después se convirtió en el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB)—, al menos debería haber un señalamiento público contra los autores de dicha operación “corrupta”, entre ellos el ex presidente Ernesto Zedillo, los cuales quedaron en la impunidad, señaló la bancada de Morena en la Cámara de Diputados.
La vicecoordinadora de ese grupo parlamentario, Dolores Padierna, coincidió con la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la inviabilidad de caer en el impago de esa deuda, pues ello “significaría un incumplimiento de las obligaciones financieras del Estado. Si no se paga, se cae la confianza en el país”, que quedaría sometido a una “volatilidad peligrosa”.
Entre las posibles consecuencias de dicho escenario, dijo, estaría la fuga de capitales, la declaración de quiebra de los bancos, y las presiones sobre la tasa de interés y la inflación. Sin embargo, la legisladora consideró que es importante señalar a quienes fueron los responsables de esa operación.
“Los neoliberales deben rendirle cuentas al pueblo de México, tienen que ponerse los nombres y apellidos de quienes llevaron esta deuda corrupta a ser deuda pública, y el gran responsable es Ernesto Zedillo. Si económicamente no podemos hacer nada (para no pagar), al menos que se haga un señalamiento público para que el pueblo ubique a los grandes saqueadores del país”, enfatizó.
Padierna recalcó que el Fobaproa-IPAB “fue uno de los abusos económicos más grandes de la historia, porque la forma en la que fueron pactados los pagarés fue sólo ganar para los bancos y pagar el costo con recursos públicos. Zedillo decidió rescatar a los banqueros y casi tres décadas después, estamos pagando muchísimo más de lo que implicaba la deuda en sí”.
De igual forma, consideró que “hubiera salido más barato pagarle a todos los acreedores de la banca que la forma en que la pactó Zedillo con los banqueros. Tan sólo en 2025, pagamos más de 55 mil millones de pesos, y esa cantidad va a subir en 2026, porque son deudas contraídas de acuerdo con documentos donde el 96 por ciento es para los grandes capitales, y apenas 4 por ciento para la gente” que resultó afectada.
Deuda aumenta un billón de pesos al año
La vicecoordinadora morenista añadió que la deuda del Fobaproa-IPAB “aumenta en un billón de pesos cada año, y cada vez es más y más, por lo que se paga de intereses vencidos. Hoy me indigna que sea justo el coordinador (de los diputados) del PRI (Rubén Moreira), quien diga que dejemos de pagar una deuda que ellos pactaron con todos los candados posibles para impedior que más adelante se dejara de cubrir”.
Por su parte, el también vicecoordinador morenista Alfonso Ramírez Cuéllar lamentó que “la opacidad y la impunidad que hoy persisten son los rasgos más evidentes del rescate bancario. Ningún funcionario, banquero o legislador de aquel entonces ha sido investigado, sancionado o amonestado moralmente, cuando menos. La carga financiera es enorme”.
El diputado indicó que el Ramo 34 del Presupuesto de Egresos de la Federación “tiene un nombre que no corresponde: ‘Programa de apoyos a ahorradores y deudores’, cuando es el programa para solventar los pasivos que provienen de la capitalización de los bancos y de los programas de apoyo a deudores”.
Ramírez Cuéllar insistió en que “es posible someter a revisión o cálculo los intereses que se están pagando, como se hizo al inicio de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador”. Al contrario de Padierna, estimó que ese tema “hoy se puede volver a realizar sin romper la estabilidad del sistema bancario. Debe abrirse un debate sobre el monto de los intereses a pagar e incluso no se debe cerrar la investigación de los pagarés” por la deuda.
