San Lorenzo Cacaotepec, Oax. En un terreno de más de 50 hectáreas en San Lorenzo Cacaotepec, localizado en la periferia norte de la capital oaxaqueña, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la colocación de la primera piedra del nuevo Hospital General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que formará parte de la denominada ciudad de la salud donde también se construye un hospital del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) y se perfila uno más del IMSS Bienestar.
Se trata de un complejo que ya es conocido en lengua mixteca como “ñuu tata”, o pueblo que cura. “Va a ser ejemplo no solo para Oaxaca, no solo del país, sino para el mundo entero, porque va a tener los servicios más modernos que se puedan encontrar encontrar. Se llama justicia para Oaxaca, Justicia social para Oaxaca, darle a las y a los oaxaqueños, el derecho verdadero a la salud”, subrayó la mandataria.
Como cierre de su gira de actividades en esta entidad, la jefa del Ejecutivo federal supervisó la construcción del hospital del Issste que se construye a un costado, y después dio el banderazo de salida de las obras del hospital del IMSS.
Recordó que en los primeros 39 años del IMSS se construyeron 29 mil camas hospitalarias, y posteriormente, en los 36 años de periodo neoliberal solo se construyeron 4 mil camas en hospitales públicos en el país, por lo que expuso que “fueron muchos años de abandono de las instituciones públicas”.
Además, “la población siguió creciendo y los trabajadores siguieron creciendo. Y lamentablemente enfermándose más, porque fue la entrada masiva de la comida chatarra, de una forma de vida muy sedentaria y entraron las enfermedades crónicas, la diabetes, la hipertensión, el colesterol alto, todo eso que hoy nos aqueja tanto a las y los mexicanos”, lo cual atribuyó a que se saturaran los sistemas de salud.
En tanto, en su gobierno se planea la construcción de 9 mil camas hospitalarias y la meta de que construir un sistema universal de salud.
Durante el acto, el director general del IMSS, Zoé Robledo, coincidió en que tras los primeros 39 años de vida de ese instituto, “llegó la larga noche neoliberal” en la que “se vio a la salud como un negocio y no como un derecho, algo que se podía mercantilizar, porque también los hospitales cada vez tenían menos servicios y menos servicios para favorecer la subrogación hacia lo privado. Nuestra hipótesis es que se pensaba para qué invertir en lo que pretendemos privatizar”.
Explicó que el nuevo nosocomio que se construirá en Oaxaca atenderá a casi un millón de derechohabientes oaxaqueños, constará de 530 camas: 260 de hospitalización y 270 para áreas de urgencias.
También tendrá zona de terapias Intensivas de adultos, neonatales y pediátricas; 53 consultorios y 57 diferentes especialidades, como biología molecular, medicina nuclear, oncología quirúrgica y neurocirugía, así como nueve quirófanos, salas de tococirugía y tres salas de endoscopía; 42 máquinas de hemodiálisis, entre otras características, que serán atendidas por un total de 2 mil 826 trabajadores y trabajadoras la salud.
Con ello, cuando se concluya su construcción, recalcó, “sumaremos más camas al IMSS que las construidas en los seis sexenios del periodo neoliberal”.
Ante el grito de “¡Seguro Social, patrimonio nacional!”, Robledo apuntó que un hospital no se humaniza porque sea nuevo o tenga la mejor tecnología, sino cuando “una persona es recibida y se le ve como una historia, una persona con nombre y apellido, y no solamente con número de Seguridad Social”.
Por su parte, el director general del Issete, Martí Batres, adelantó que el hospital general de ese instituto que se construye a solo unos metros, cuenta con una inversión de 3 mil 500 millones de pesos, y tiene un avance del 62 por ciento luego iniciar su edificación en agosto de 2025.
Ese hospital tendrá 508 camas, 61 camas de urgencias, helipuerto, 43 consultorios, 11 quirófanos y 36 especialidades, en conjunto con equipo relevante como acelerador lineal, unidad radiológica, equipo de resonancia magnética, tomógrafo, dos salas de mastografías, dos salas de hemodinamia y área de medicina nuclear.
El gobierno oaxaqueño estimó la inversión total de los tres institutos de salud en 10 mil millones de pesos.
