Toluca, Méx. Casi dos meses después de que fue aprobada por el Congreso mexiquense, la Ley para la Protección, Cuidado y Bienestar Animal fue promulgada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez. Este nuevo ordenamiento no solo otorga reconocimiento jurídico a los animales, sino que obliga a las autoridades a implementar acciones para su cuidado y protección.
La nueva ley, presentada este viernes por la gobernadora Delfina Gómez, va aparejada de reformas a seis ordenamientos legales como el Código Penal, donde se fijan las sanciones a quien incurra en maltrato y tipifica como delito la crueldad hacia los seres sintientes, además de que en el Código Civil se le da reconocimiento a la «familia multiespecie», integrada por humanos y animales de compañía, reconocidos como miembros del núcleo familiar.
La nueva ley contempla la creación del Registro Único de Animales de Compañía, el cual será requisito para acceder a campañas gratuitas de salud animal y la creación de un censo de las asociaciones protectoras y rescatistas de animales.
La norma también pretende regular la operación de los Centros de Control y Bienestar Animal, quienes deberán atender de forma prioritaria las denuncias de abandono, maltrato o crueldad, realizar campañas de vacunación y esterilización, y el retiro de cadáveres de la vía pública.
Se establece que quien posea un animal de compañía tiene la obligación de salvaguardar su nutrición, salud, ambiente y estado emocional, evitando cualquier tipo de maltrato o afectación a terceros.
También regula la venta de los seres sintientes, pues a partir de ahora queda prohibida la venta de animales en la vía pública, domicilios particulares o tiendas de autoservicio/departamentales cuyo giro principal sea distinto.
También prohíbe el uso de animales para el trabajo extremo, pues ahora estos no podrán ser forzados a cargar más de la tercera parte de su propio peso, ni tampoco pueden ser usados animales para espectáculos que vayan contra su dignidad o bienestar. Las peleas de gallos y las corridas de toros, no forman parte de la regulación de este ordenamiento.
Con la ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal y las reformas al Código Penal, se castiga de 3 a 5 años de prisión, a quien maltrate, abandone y mantenga amarrados o enjaulados a seres sintientes, además de arresto inmediato.
