La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que las recientes acciones de autoridades estadunidenses contra políticos mexicanos deben analizarse con visión de largo plazo, pues advirtió que está en juego “quién decide en México”. Al señalar que los gobernadores Alfonso Durazo y Américo Villarreal deben aclarar los señalamientos sobre sus visas, sostuvo que la relación bilateral se desarrollaba favorablemente “hasta que se presenta el caso de Chihuahua.
“No queremos conflicto con Estados Unidos. Nosotros queremos que haya tratado comercial y todo lo mejor para México y la relación conjunta”, manifestó.
La jefa del Ejecutivo sostuvo que México ha mantenido una amplia coordinación con la administración del presidente Donald Trump en materia de seguridad y migración, al grado de que funcionarios estadunidenses han reconocido públicamente la colaboración.
Tras haber reprochado el martes al embajador Ronald Johnson emitir opiniones sobre asuntos ajenos a sus funciones, Sheinbaum aclaró que existe comunicación permanente con el representante estadunidense.
“Todo va muy bien. Colaboramos. Hasta que se presenta el caso de Chihuahua”, afirmó al referirse al episodio en el que agentes de una agencia estadunidense participaron en una operación en territorio mexicano sin la acreditación correspondiente ante la Secretaría de Relaciones Exteriores. Señaló que la Fiscalía General de la República abrió una investigación al respecto.
Sheinbaum también se refirió a la solicitud de extradición presentada por una oficina del Departamento de Justicia contra 10 mexicanos, entre ellos un gobernador, un senador y un alcalde en funciones. Indicó que deben presentarse pruebas y que corresponderá a la fiscalía determinar si existen elementos para proceder.
Consultada sobre si la reforma que contempla como nueva causal de nulidad electoral la intervención o injerencia extranjera se podría aplicar en 2027, declaró: “¿quién debe hacer esta interpretación finalmente? El Tribunal Electoral”, y agregó que “es absolutamente falso” que se vaya a usar este principio para anular cualquier elección.
Reiteró que su gobierno insistirá en la vía diplomática para mantener buenas relaciones con Washington. “No queremos un conflicto, no queremos. Pero tenemos que ser muy claros cuando vemos que hay otras intenciones”, sostuvo.
Sobre las versiones del retiro de visas a Durazo y Villarreal, cuestionó el propósito de quien haya filtrado esta información a los medios que la publicaron. “¿Qué intención (hay) con quitar la visa y además hacerlo público?”, planteó.
“Hay que estar tranquilos. Cuando uno está tranquilo con sus convicciones, con la certeza de lo que está haciendo y la garantía de que estamos actuando por el bien del pueblo, entonces pueden venir estas cosas. Pero ¿cuál es el interés?, Tenemos todo el derecho, al menos, de la duda.”
