Ciudad de México. El sector automotriz, el acero y el aluminio serán parte de la agenda de la primera ronda formal de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos en el marco de la revisión conjunta del T-MEC, que arrancó este miércoles en la Ciudad de México y que seguirá hasta el viernes.
Al término de las reuniones de este día, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ofreció un breve mensaje a medios en el que detalló los temas que se pondrán sobre la mesa, la composición de las delegaciones y el calendario de las siguientes rondas.
La delegación estadunidense, encabezada por Jeffrey Goettman, representante comercial adjunto de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés), estuvo integrada por Daniel Watson, Sushan Demirjia, Catherine Massman, Daniel O’Brien y Amanda Mayhew, entre otros.
Ebrard subrayó que se trata de los mismos interlocutores con quienes México sostiene las conversaciones de manera habitual en Washington.
El titular de la USTR, Jamieson Greer, no asistió, informó Ebrard, porque fue convocado a una reunión de gabinete con el presidente Donald Trump. No obstante, descartó que esa ausencia afecte el nivel de las conversaciones y señaló que, de ser necesario, se coordinará con Greer por videollamada para revisar los avances.
Además del automotriz, el acero y el aluminio, la agenda de los tres días de reuniones incluye dispositivos médicos, avances en materia laboral, minerales críticos y seguridad de las cadenas de suministro. En paralelo, empresarios de distintos sectores sostendrán conversaciones entre sus pares.
Congresistas y asesores del Congreso de Estados Unidos también forman parte de la visita y se reunirán con legisladores de la Cámara de Diputados y del Senado mexicanos durante estos días.
Sobre la postura de México en los temas más sensibles, Ebrard enfatizó que en el caso del acero y el aluminio, el arancel del 50 por ciento «es insostenible, no tiene una justificación».
Respecto a la industria automotriz, sostuvo que la posición mexicana plantea un enfoque sistémico que considere el funcionamiento integral del esquema tarifario y las reglas de origen, no sólo los aranceles aplicados a México.
En ese mismo sentido, recordó que países competidores como Corea del Sur o los miembros de la Unión Europea no tienen reglas de origen, y que eso representa un costo para la región norteamericana. Ante la pregunta de si México ha renunciado a buscar arancel cero en esos sectores dijo que «no hemos renunciado a ello”.