Organizaciones mexicanas de solidaridad con Cuba condenaron este miércoles la decisión del Departamento de Justicia de Estados Unidos de presentar cargos contra el ex presidente cubano Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas del grupo anticastrista Hermanos al Rescate en 1996, y acusaron a Washington de intensificar su política de hostigamiento contra la isla.
El Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba expresó su “más enérgico rechazo” a la acusación y sostuvo que se trata de “una nueva maniobra de hostigamiento político contra la Revolución Cubana y el pueblo soberano de Cuba”.
En un comunicado, la organización afirmó que la medida representa “una peligrosa escalada” dentro de la política de sanciones y agresiones mantenida por Washington durante más de seis décadas. Señaló que, “bajo el disfraz de una supuesta justicia internacional”, el gobierno estadounidense busca “criminalizar” a dirigentes históricos de la revolución cubana y utilizar sus tribunales “como instrumentos de presión política e injerencia imperial”.
El movimiento advirtió además que la acusación podría formar parte de un intento por “preparar el terreno para una mayor agresión contra Cuba”, y denunció que la estrategia de “asfixia económica” contra la isla se ha profundizado mediante el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Asimismo, convocó a sindicatos, organizaciones sociales, estudiantes e intelectuales a movilizarse “en defensa de Cuba, de su independencia y de su derecho a construir libremente su destino”.
Por separado, el Partido Popular Socialista de México calificó la acusación como “infame” y sostuvo que Cuba actuó en “legítima defensa” frente a las reiteradas incursiones aéreas de Hermanos al Rescate en territorio cubano.
En tanto, el Partido de los Comunistas de México acusó a Washington de impulsar una “mentira y calumnia” contra Cuba y manifestó su respaldo al gobierno de la isla y al presidente Miguel Díaz-Canel.