El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien es católico, espera mantener una reunión «franca» con el papa León XIV durante una visita al Vaticano esta semana, después de que el presidente Donald Trump lanzó un nuevo dardo contra el papa por criticar la guerra de Estados Unidos contra en Irán.
«Los países tienen desacuerdos, y creo que una de las formas de superarlos es (…) a través de la fraternidad y el diálogo auténtico», declaró Brian Burch, embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede.
«Creo que el secretario viene aquí con ese espíritu…Para mantener una conversación franca sobre la política de Estados Unidos, para entablar un diálogo», añadió el funcionario.
En sus últimos comentarios, Trump declaró a Hugh Hewitt, presentador de un programa de radio de derecha, que «el papa prefiere hablar de que está bien que Irán tenga un arma nuclear, y no creo que eso sea muy bueno».
«Creo que está poniendo en peligro a muchos católicos y a mucha gente. Pero supongo que, sí depende del papa, él piensa que está bien que Irán tenga un arma nuclear», arremetió Trump.
Este martes, tras un acto organizado por su embajada en la Universidad Gregoriana de Roma, se le preguntó a Burch si Rubio esperaba reparar la relación entre Trump y León.
«No acepto la idea de que exista de alguna manera una profunda brecha», respondió el embajador. Rubio viene, dijo Burch, para que Estados Unidos y el Vaticano puedan «entenderse mejor y, si hay diferencias, sin duda hablar para resolverlas».
Rubio también tiene previsto reunirse el viernes en Roma con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien defendió al papa.