El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) contrató a una empresa de seguridad privada, que ha sido acusada de tortura y desaparición forzada, para ayudar a localizar a niños migrantes indocumentados que llegaron solos a Estados Unidos, informó The Guardian.
A mediados de abril, la empresa estadunidense MVM Inc, que ha prestado servicios de detención y transporte a agencias federales de migración, incluida la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) fue contratada para que obtenga la ubicación de los niños, su matriculación escolar y su bienestar general, así como la detección de indicios de abuso sexual o trata de personas con el objetivo de controlar su seguridad y bienestar mientras se tramitan sus casos ante los tribunales de migración.
En 2024, MVM fue demandada ante un tribunal federal de California por presunta tortura, desaparición forzada y trato cruel, inhumano y degradante. En 2018, fue acusada de retener a niños migrantes en un edificio de oficinas vacío durante tres semanas; durante la pandemia de covid-19 recluyó a niños y familias migrantes en hoteles antes de su expulsión del país; en agosto pasado, la firma encerró a una mujer migrante y a su bebé en un hotel de Chicago durante cinco días.
En el último año, el ICE, en colaboración con las fuerzas del orden locales, comenzó a localizar a los menores, sin embargo, estas operaciones han sido criticadas por numerosos abogados y defensores de los derechos migratorios por “impulsar la narrativa de que los niños migrantes no acompañados se perdieron y fueron víctimas de trata con el objetivo de encontrar a los padres para arrestarlos y deportarlos o asustar a los menores para que se deporten voluntariamente”, declaró Michael Lukens, director ejecutivo del Centro Amica para los Derechos de los Inmigrantes, que brinda representación legal a niños migrantes.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) desvía personal de las investigaciones criminales hacia la aplicación de leyes migratorias. Esto demuestra que los recursos de la FBI están a disposición del ICE, es un abuso en contra de la voluntad del Congreso”, señaló David J. Bier, director de estudios de inmigración del Instituto Cato. La agencia reasignó a una cuarta parte de su personal, equivalente a más de 9 mil agentes a asuntos de migración durante los primeros nueve meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, reportó The Intercept.