Activistas de todo el mundo participaron el viernes en marchas y protestas del Primero de Mayo en que reclamaron paz, salarios más altos y mejores condiciones laborales, en un momento en que muchos trabajadores lidian con el aumento de los costos de la energía y la reducción del poder adquisitivo ligados a la guerra con Irán.
En muchos países, el 1 de mayo es un feriado que conmemora el Día Internacional de los Trabajadores, o Día del Trabajo, en el que los sindicatos suelen movilizarse en torno a los salarios, las pensiones, la desigualdad y cuestiones políticas más amplias. Se celebraban protestas desde Seúl, Sydney y Yakarta, hasta muchas capitales europeas.
En Estados Unidos, activistas contrarios a las políticas de su presidente, Donald Trump, también estaban organizando marchas y boicots.
En Manila, la capital de Filipinas, grandes multitudes denunciaron el papel de Estados Unidos en la guerra con Irán. Los manifestantes se enfrentaron con la policía que les bloqueaba el paso cerca de la embajada estadunidense. Como parte de la protesta, se quemaron y golpearon figuras enorme de cartón de Trump, Netanyahu y Marcos.