El Gobierno de México incrementó los estímulos fiscales a las gasolinas y el diésel con el objetivo de evitar un aumento en los precios al consumidor durante los primeros días de abril, en un contexto marcado por el alza internacional del petróleo.
De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, los nuevos apoyos estarán vigentes del 4 al 10 de abril de 2026 y consisten en una reducción en el cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que permite amortiguar el impacto del encarecimiento de los combustibles.
Para este periodo, los porcentajes de estímulo fiscal se ubicaron en 31.34% para la gasolina Magna, 18.48% para la Premium y 81.20% para el diésel. Esto se traduce en un menor pago de impuestos por litro, ya que el Gobierno absorbe parte del costo.
En términos monetarios, el subsidio equivale a aproximadamente 2.09 pesos por litro en la gasolina Magna, 1.04 pesos en la Premium y 5.97 pesos en el diésel, siendo este último el combustible con mayor apoyo debido a su impacto en el transporte de mercancías y, por ende, en los precios de productos y servicios.
El aumento en los estímulos ocurre en un escenario de presión en los mercados energéticos internacionales, impulsado por tensiones geopolíticas y el encarecimiento del crudo, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar los mecanismos para contener efectos inflacionarios.
La Secretaría de Hacienda ajusta estos estímulos de manera semanal con base en el comportamiento de los precios internacionales, por lo que los porcentajes pueden variar dependiendo de las condiciones del mercado. Con esta estrategia, el Gobierno busca evitar que los incrementos globales se reflejen directamente en el bolsillo de los consumidores mexicanos.