Las reformas legales para imponer aranceles a países con los que México no tiene tratado de libre comercio no están dirigidas a China, ni pretenden afectar la relación comercial con esas naciones, sino que obedece al cambio en la política económica para fortalecer la industria nacional plasmada en el Plan México, aseveró la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Nuestro interés no es generar conflicto. Respetamos mucho a China y tenemos muy buenas relaciones con ellos. La razón de estos ajustes en la ley tiene que ver con fortalecer la economía nacional”.
Resaltó que como parte del proceso de aprobación de las reformas se mantuvieron contactos con representantes de China y Corea del Sur, al tiempo que empresarios mexicanos sugirieron reducir el porcentaje de aranceles para no impactar a la economía.
A partir de estos planteamientos, se modificó sustancialmente la reforma. La Presidenta expresó que existe gran disposición para trabajar con los gobiernos de China, Corea del Sur y los otros países con los que no tenemos acuerdo comercial.
A pregunta expresa sobre las críticas del ministerio de Comercio de China, planteó que existe la mejor disposición a seguir dialogando, por lo que subrayó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard se encargará de explicarles los términos, alcances y motivaciones de la reforma.
Diálogo con el CCE
En otro orden, Sheinbaum se refirió al nuevo dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, José Medina Mora, con quien habrá diálogo y trabajo en aquellos temas donde haya coincidencia. “Hay cosas en las que estamos de acuerdo; hay que trabajar en aquello en lo que estamos de acuerdo. Ese es siempre nuestro planteamiento”.
Puntualizó que, como ha ocurrido con diversos representantes del sector empresarial, les ha comentado que “habrá muchas cosas en las que no estemos de acuerdo, y por eso somos un país democrático que debate para que en época electoral la gente decida por cuál proyecto debe continuar nuestro país o si debe cambiar”.
