Ciudad de México. Después de varios días de tratar el tema de la Colección Gelman, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, reafirmó que ésta sigue en manos de coleccionistas mexicanos. El acuerdo privado entre éstos y la entidad bancaria “única y exclusivamente apoya su gestión”. El conjunto de obras artísticas saldrá del país para exponerse en museos de otros países, pero deberá regresar en 2028 porque algunos cuadros tienen declaratoria de monumento histórico.
En la conferencia presidencial, Curiel explicó que Banco Santander “fortalece la conservación, paga el aseguramiento y se encarga de itinerar por distintas partes del mundo con museos esta colección. Es gestión, no es adquisición; la colección sigue siendo de coleccionistas mexicanos. Y como indica la Ley de Monumentos: esta colección solamente tiene permiso de salida temporal, no lo puede hacer de manera definitiva”.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que, como cualquier colección, tiene una protección patrimonial, puede salir del país para exponerse en el extranjero, pero con la obligación de regresar a México. Sin embargo, fustigó las críticas que se han desatado en torno a la Colección Gelman. “Llevamos semanas que cantidad de personas en las redes sociales acusan al gobierno de que estamos permitiendo la venta de la colección. Falso, (eso es) absolutamente falso”.
Sheinbaum afirmó que en este periodo la secretaría ha explicado en diversas ocasiones la situación, pero se insiste con “verdaderas mentiras” que se va a vender al extranjero, sólo para hablar mal del gobierno. Consideró que “es una colección privada que contiene cuadros hermosísimos de grandes pintores mexicanos de la época del muralismo, principalmente”.
Curiel explicó que es una colección que se conformó en los años 40, que incluye 30 obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Orozco, María Izquierdo y Siqueiros, las cuales tienen declaratoria de monumento artístico, y otras 200 obras de otras épocas que se fueron conformando a lo largo del tiempo. Señaló que “la vocación de esta colección es el conjunto y el momento histórico en el que fue creado, porque habla justamente de un contexto mexicano. No se va a desarticular”.
Detalló que una declaratoria de monumento artístico se da para proteger obras, ya sean privadas o públicas, que son consideradas parte fundamental de la historia y de la identidad de la creación artística nacional.
Curiel dijo que esta colección privada tenía 20 años que no se exponía en México, pero en la actualidad se puede ver en el Museo de Arte Moderno, en principio hasta mayo, pero, en acuerdo con los propietarios, se determinó prorrogar su exposición hasta el 15 de julio a fin de que sea parte de la oferta cultural para los visitantes que lleguen al Mundial de futbol.
Enfatizó en que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) es la instancia responsable de supervisar su conservación, así como de garantizar que la colección regrese a México, como marca la ley. A fin de realizar esa supervisión, “tiene suscrito un convenio con la colección para dar acompañamiento técnico y supervisión durante cinco años, que es lo que nos toca en este periodo de administración (…) La colección tiene que regresar a México cada dos años, como lo marca la Ley de Aduanas”.