Una investigación de The New York Times reveló que la operación militar que Estados Unidospresentó como un bombardeo contra narcotraficantes en Ecuador en realidad destruyó una finca dedicada a la producción de leche, generando críticas por la injerencia extranjera y el uso de inteligencia equivocada.
El ataque, promovido públicamente por la administración de Donald Trump como parte de una nueva alianza militar antidrogas, habría sido ejecutado con apoyo estadounidense. Sin embargo, testimonios de trabajadores, habitantes y organizaciones de derechos humanos señalan que el lugar no tenía vínculos con el narcotráfico y que incluso hubo abusos contra civiles antes del bombardeo.
De acuerdo con la investigación, militares ecuatorianos incendiaron estructuras, detuvieron y golpearon a trabajadores, y posteriormente lanzaron explosivos sobre la finca, que albergaba más de 50 vacas y producción lechera. El propietario negó cualquier relación con grupos criminales y denunció que la operación se basó en información falsa.
El caso ha generado cuestionamientos sobre la participación de Estados Unidos en operaciones militares dentro de territorio latinoamericano y reabre el debate sobre la soberanía regional, luego de que se confirmara que la supuesta acción contra narcotraficantes terminó afectando a población civil.