El tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México ha tomado un giro alarmante: listas de rifles, municiones y armas de alto poder circulan en grupos de WhatsApp, donde los vendedores atienden pedidos en tiempo real como si fueran tiendas digitales.
Una investigación de The New York Times revela que el flujo de armas se ha vuelto “implacable”, alimentando directamente la violencia en estados como Sinaloa, en medio de disputas internas del Cártel de Sinaloa.
Entre los casos documentados destaca el de un joven de 17 años en Phoenix, Arizona, quien asegura gestionar hasta 200 pedidos de armas por semana, el doble de lo que movía anteriormente. El propio traficante afirmó que cruzar armamento a México sigue siendo sencillo, pese a mayores controles.
La investigación señala que Arizona se ha consolidado como una de las principales rutas de contrabando, debido a su cultura de armas y leyes permisivas, lo que facilita la adquisición de rifles tipo AR-15, kaláshnikovs y grandes cantidades de munición.
Además de WhatsApp, los traficantes utilizan grupos privados en Facebook, que operan como “supermercados clandestinos”, donde solo participan contactos verificados y los chats se eliminan constantemente para evitar rastreo.
Periodistas documentaron que al menos siete personas involucradas en estas redes mantienen vínculos directos con el Cártel de Sinaloa, consolidando una cadena de suministro que conecta a vendedores en EE.UU. con operadores del crimen organizado en México.
El reportaje expone cómo, pese al endurecimiento del discurso y medidas contra el narcotráfico, el acceso a armas en territorio estadounidense sigue siendo el principal motor de la violencia que cruza la frontera.