El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que las operaciones militares contra Irán evitaron un conflicto de mayor escala que, según dijo, podría haber derivado en una tercera guerra mundial nuclear.
Durante un intercambio con periodistas tras firmar una orden ejecutiva en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que los misiles iraníes que han sido utilizados en el actual conflicto habían sido preparados desde hace tiempo.
“Todos esos misiles que se lanzaron contra sus vecinos fueron preparados hace mucho tiempo, mucho antes de que esperaran usarlos tan pronto. Si no hubiéramos hecho esto, habríamos tenido una guerra nuclear que habría derivado en la Tercera Guerra Mundial”, sostuvo.
Trump también defendió la ofensiva militar y argumentó que las amenazas provenientes de Teherán debían tomarse en serio. “Cuando dicen ‘Muerte a Estados Unidos’, hay que creerles porque… si hubieran tenido un arma nuclear, la habrían usado”, declaró.
El presidente agregó que, a su juicio, Irán ha quedado debilitado tras los ataques. “Irán es ahora una sombra de lo que fue. Ya no es un matón… ahora es el matón que recibió una paliza. Les dimos una paliza, y se lo merecen”, afirmó.
Guerra con Irán podría concluir «pronto»
En otra parte de la charla, Trump estimó que el conflicto con Irán podría concluir “pronto”, aunque reconoció que no es seguro que ello ocurra en el corto plazo.
“Sí, claro. No lo creo, pero será pronto. No tardará mucho. Y tendremos un mundo mucho más seguro cuando termine”, respondió Trump.
El presidente insistió además en que no busca prolongar el conflicto. “No quiero guerras. Quiero guerras menos que casi nadie”, dijo, y añadió que el vicepresidente estadunidense, JD Vance, comprende los riesgos que implicaría que Irán obtenga un arma nuclear.
En paralelo, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, afirmó que su país no se sumará a una guerra más amplia contra Irán, aunque colaborará con aliados en un plan para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
En declaraciones recogidas por Reuters, Starmer señaló que Londres dialoga con socios de Europa, del Golfo Pérsico y con Washington para buscar una estrategia que garantice la libertad de navegación en esa vía clave para el comercio energético mundial.