Luego de que la Secretaría de Gobernación (SG) y las dirigencias de los partidos Morena, del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) sellaron la noche del viernes un acuerdo para apoyar el plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia electoral, ayer se dieron a conocer muestras de adhesión de legisladores de los tres partidos a la iniciativa, la cual será enviada el lunes o martes al Senado como cámara de origen.
Senadores de Morena, Verde y PT manifestaron ayer su apoyo “total e incondicional” al plan B, pues su objetivo es “terminar con los privilegios que durante años han encarecido innecesariamente nuestro sistema político y destinar esos recursos, a través de programas sociales, al bienestar de la población”.
Más tarde, los senadores verdes dieron a conocer por separado otro posicionamiento en el cual dijeron coincidir con la idea de “lograr un manejo racional de los recursos públicos para aplicarlos a programas sociales en beneficio de la gente”.
Además, apoyaron “los cambios necesarios para bajar el presupuesto en todos los congresos locales de los 32 estados de la República y establecer topes máximos en sueldos y prestaciones de los legislativos estatales”, así como reducir la integración de los cabildos en todos los municipios del país, modificar la fecha para votar la revocación de mandato de la Presidenta y los procedimientos de las consultas populares.
Por la noche, las bancadas de Morena, Verde y PT en San Lázaro emitieron a su vez un comunicado conjunto en el que expresaron su “respaldo firme” a la mandataria y adelantaron que “el plan B será apoyado por nuestros grupos parlamentarios una vez que sea presentado y su discusión se realizará con apertura y compromiso democrático”.
Mientras tanto, Ricardo Monreal, coordinador de la bancada morenista en San Lázaro, elogió la “actitud positiva” de verdes y petistas.
Los legisladores coinciden en que “habrá acuerdo”, aunque admitieron que al PT, en particular, le genera inquietud el tema de la posible reducción en las percepciones de los diputados locales y en las prerrogativas de los partidos en los estados, así como la desaparición de algunas regidurías en los municipios, ya que este instituto político obtiene recursos de dichos ramos.