Houston. Sus gritos en los estadios resuenan más fuerte que los de los anfitriones y su fiesta contagia incluso a los rivales. Empezando por México y sin fronteras ni muros que valgan, los latinos le ponen sabor al Clásico Mundial de Beisbol en Estados Unidos.
Que un aficionado latino lo diga, podría sonar subjetivo. Pero que lo admita un estadunidense considerado uno de los mejores lanzadores del mundo suena distinto.
“No sabías quién era el equipo local. Hubo momentos en que los fanáticos mexicanos se encendieron y otros donde los estadunidenses hicieron lo mismo. Creo que es difícil encontrar una atmósfera parecida en otro lugar, eso no ocurre en las temporadas regulares (de las Grandes Ligas) y qué bueno que fui parte de esto”, aseguró la estrella de los Piratas de Pittsburgh, Paul Skenes.
Los gritos eran tan fuertes que sorprendieron a una camarera en las áreas VIP internas del estadio. Alcanzó a escucharlos, también con extrañeza. “¿Escuchas eso? ¡USA! ¡México!, todos gritan, me encanta”, le dijo a una compañera.
Juan Tavarez, de 21 años, viajó desde Aguascalientes específicamente para el duelo. Él estaba convencido de que México ganaba al menos por una carrera y, aunque cayeron derrotados, su análisis no estuvo lejano a la realidad. “Hay más afición mexicana y eso genera impacto”.
Las redadas contra migrantes y las deportaciones masivas que realiza el gobierno del presidente Donald Trump han sido noticia global. Una de las comunidades más afectada ha sido la latina. Pero eso no amilanó a Tavarez.
“Creo que hubo temor de venir, pero aquí estamos representan-do a México. Al fin y al cabo pues de allá somos. Unidos somos más fuertes”, agregó.
Para Marcos Hernández, de 21 años, mexicano que vive en Laredo, frontera de Estados Unidos con Texas, aunque la victoria no llegó, se ganó en presencia. “Aquí todos hablan español. Ganando o perdiendo esta es una victoria. Entre mexicanos y latinos nos apoyamos”.
Las celebraciones de los dos jonrones del mexicano por sangre paterna, Jarren Durán, se escuchaban con mayor fuerza que cuando anotaban los estadunidenses.
Y los abucheos contra el roster de megaestrellas de Grandes Ligas, sobre todo contra el capitán estadunidense, Aaron Judge, por momentos se oían más fuerte que el “¡USA, USA!” de los locales. Desde las tribunas se entonó la ranchera Volver, volver, tal vez pensando en replicar aquella victoria 11-5 que consiguieron en el torneo de 2023.
Ambiente diferente
Este certamen se disputa en Puerto Rico, Japón y en dos sedes en Estados Unidos: el estadio de los Astros en Houston y el LoanDepot Park de Miami, donde Venezuela y Dominicana se han apoderado de las graderías.
El ex lanzador de los Astros, Édgar González, recuerda su expe-riencia cuando integró el Team México, como jugador y mánager.
“Cuando vas a los juegos de beisbol del Clásico Mundial ves la diferencia con toda la afición latina. Cuando estás ahí en Miami, los ves bailando, los ves teniendo un ambiente diferente al de un juego de Grandes Ligas normal, donde todo es más serio.”