Zapopan, Jal., Desde que apareció en el auditorio de la XV Zona Militar para ofrecer su conferencia en esta entidad, se le veía muy satisfecha. Acompañada de los mandos castrenses y del gabinete de seguridad en pleno, sin mediar pregunta, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó de arranque el motivo principal de su gira por la entidad: “Decirle a todas y todos en Jalisco, que estamos juntos, que estamos trabajando por la paz, por la seguridad y por el bienestar de los habitantes de este bellísimo estado”.
La mandataria sostuvo al término de su conferencia un encuentro con los empresarios de Jalisco acompañada de su gabinete de seguridad ahí mismo, en la base militar.
No lo mencionó Sheinbaum en ese momento explícitamente pero se sabía que era un mensaje en ocasión del abatimiento del líder del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera El Mencho y la furiosa respuesta inicial de esa organización criminal que mantuvo en vilo a la entidad por 72 horas. Una respuesta del crimen organizado que significó el epicentro de la violencia que se esparció por otros estados con fuerte presencia del CJNG.
Venía de la reunión matutina del gabinete de seguridad con las autoridades estatales, encabezadas por el gobernador Pablo Lemus, en la que evaluaron el panorama de seguridad en Jalisco, de donde desprendieron conclusiones positivas.
Balance optimista
Disipado el estrépito de la reacción inicial, ayer el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ofreció un balance muy optimista –aunque sin proclamas triunfalistas–, del operativo “planeado, diseñado y ejecutado” por la Secretaría de la Defensa Nacional, cuyas repercusiones se constriñeron, según dijo, a las primeras horas del enfrentamiento y algunas secuelas en las siguientes 72 horas, cuando ya todo estaba “perfectamente normalizado”.
El poder del CJNG, evidentemente ha disminuido, “como se demostró cuando la autoridad federal, en coordinación con el gobierno del estado pudo restablecer la paz de manera muy rápida”.
A la distancia, el general secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, observaba, se diría que complacido, el reporte oficial de ese episodio que sacudió Jalisco aquel 22 de febrero. Responsable principal de la operación que terminó con la vida de El Mencho, esta vez guardó silencio y se limitó a escuchar el balance oficial de García Harfuch.
A 3.5 kilómetros de donde se ofreció la conferencia presidencial, en la primera gira de Sheinbaum al estado desde aquel episodio, se encuentra El Recinto de la Paz, un cementerio ahora mundialmente famoso porque en su seno yacen los restos del otrora todopoderoso líder del CJNG, la más importante organización criminal en México.
Lápidas sin ostentación
Han transcurrido cuatro días desde que El Mencho fue inhumado en este lugar, un espacio silencioso, sin lápidas ni tumbas ostentosas. Se diría que muy modesto para dar alojo póstumo a Oseguera. En realidad parece un jardín apacible donde sólo los nombres, discretamente grabados en pequeños cuadros de cemento, identifican los sitios donde permanecen los difuntos.
Centenares, miles de flores tal vez, en arreglos y coronas enviadas bajo el más escrupuloso sigilo y anonimato durante el funeral aún permanecen en torno al sitio donde perdurarán los restos de uno de los criminales más sanguinarios de la historia. Aunque algunas flores han comenzado a marchitarse, la mayoría aún adornan la tumba de El Mencho. Especialmente sobresale el arreglo de rosas blancas y rojas en forma de ave, para honrar al difunto Señor de los Gallos.
–¿Con el abatimiento de este criminal se puede decir que el cártel Jalisco Nueva Generación ha desaparecido?
–Por supuesto que las acciones y las investigaciones continúan. Estas acciones llevadas a cabo por el gabinete de seguridad y específicamente esta operación de la Secretaría de la Defensa Nacional, no sólo es por una persona específica. Lo que se busca es disminuir la violencia en el país, disminuir la violencia en la región, y eso son organizaciones criminales, más que de una sola persona –respondió García Harfuch.
Explicó que el reforzamiento del personal de las corporaciones federales se mantendrá en la entidad, particularmente con un patrullaje permanente del Ejército y la Guardia Nacional.
Más adelante, Sheinbaum se refirió al seguimiento de mayores investigaciones en torno a los alcaldes de la entidad –similares a la del edil de Tequila–, dejando claro que en ese caso fue producto de denuncias ciudadanas que llevaron a algunas detenciones. Esto no quiere decir que haya una pesquisa particular sobre los presidentes municipales, sino que ahí donde hay delitos y se hacen las investigaciones, se puede encontrar que hay un funcionario público vinculado con la delincuencia organizada.
Concluida la conferencia, comenzaron a arribar a la zona militar los empresarios para reunirse con Sheinbaum y su gabinete de seguridad. Era el momento de darles una explicación sobre la situación actual de la violencia en la entidad.