El gobierno del presidente Donald Trump anunció que pondrá fin al estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los migrantes de Somalia, en la más reciente medida en su agenda de deportación masiva.
La medida afecta a cientos de personas que son un pequeño subconjunto de migrantes con protecciones de TPS en Estados Unidos. Se produce durante la ofensiva de Trump contra esa inmigración en Mineápolis, donde viven muchos somalíes nativos y donde las protestas callejeras se han intensificado desde que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) mató a una ciudadana estadunidense que se manifestaba contra la presencia de agentes federales en la ciudad.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que los somalíes afectados deben abandonar Estados Unidos antes del 17 de marzo, cuando expiren las protecciones existentes, extendidas por última vez por el ex presidente Joe Biden.
“La temporalidad significa temporalidad”, afirmó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y añadió que la decisión pone “a los estadunidenses primero”.
El Servicio de Investigación del Congreso reportó la primavera pasada que la población somalí con TPS era de casi 1.3 millones de migrantes con TPS. Pero en su segundo mandato, Trump ha revertido protecciones a ciudadanos de diferentes países.