El gobierno de Rusia expresó su respaldo total al nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, al considerar que la decisión demuestra la determinación del gobierno bolivariano para preservar la unidad del Estado, evitar una crisis constitucional y garantizar la estabilidad institucional frente a lo que calificó como amenazas externas y agresiones armadas.
En un comunicado oficial, la cancillería rusa señaló que la designación de Rodríguez busca defender la soberanía venezolana y mantener la estructura legal del poder, al tiempo que permite crear condiciones para un desarrollo pacífico del país. Moscú reafirmó su solidaridad “inquebrantable” con el pueblo y el gobierno de Venezuela, subrayando que ninguna nación debe ser sometida a injerencias foráneas.
Rusia exigió además la desescalada inmediata del conflicto y llamó a resolver cualquier controversia mediante el diálogo constructivo y el respeto al Derecho Internacional, en particular a la Carta de la ONU. Reiteró que América Latina y el Caribe deben seguir siendo una zona de paz, donde los pueblos tengan garantizado el derecho a elegir su propio camino de desarrollo sin presiones externas.
Aunque el Kremlin guardó silencio directo, delegando la postura oficial en la cancillería, el mensaje político fue contundente: Moscú condena la agresión contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, aunque evitó mencionar de forma explícita al principal responsable señalado por analistas internacionales, el presidente estadounidense Donald Trump.
Finalmente, Rusia deseó éxito a Delcy Rodríguez en las tareas que enfrenta la República Bolivariana y ratificó su disposición a seguir brindando apoyo a Venezuela, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, disputas de influencia y el cuestionamiento al orden mundial impulsado desde Washington.