La senadora panista Lilly Téllez intentó justificarse tras la indignación que provocaron sus declaraciones a la cadena estadounidense Fox News, donde celebró la “ayuda” de Estados Unidos para combatir a los cárteles y acusó de “narcopolíticos” a quienes defienden la soberanía nacional.
En un mensaje en redes sociales, Téllez aseguró que sus dichos no constituyen traición a la patria y trató de disfrazar como “cooperación bilateral” lo que en los hechos fue un llamado a la intervención extranjera en territorio mexicano.
El guion de la derecha entreguista
Lejos de rectificar, la senadora del PAN arremetió contra el gobierno federal, insinuando que los “verdaderos traidores” son quienes no se someten a Washington. En un giro retórico, acusó al Estado mexicano de “proteger narcopactos”, mientras ella misma abría la puerta a que fuerzas extranjeras decidan sobre la seguridad nacional.
Téllez incluso intentó blindarse con el argumento de que “México ya tiene tratados de cooperación en materia de seguridad”, cuando la diferencia es clara: cooperación sí, intervención no.
El eco del viejo entreguismo
La postura de la senadora revive el viejo guion de la derecha mexicana: legitimar la injerencia extranjera bajo el pretexto de “ayuda”. Lo que ayer fue avalar golpes de Estado en América Latina, hoy es pedir a gritos que Washington decida el rumbo de México.
Ataques contra Sheinbaum
En un tono confrontativo, Téllez aseguró que la Presidenta Claudia Sheinbaum “le tiene pánico al gobierno de Estados Unidos”, acusándola de sostenerse en un supuesto “narcopacto”. Con ello, la legisladora no solo difunde calumnias, sino que coloca a los intereses de una potencia extranjera por encima de la voluntad del Pueblo mexicano.
Traición envuelta en discurso
Aunque intente negarlo, sus palabras la delatan: Téllez se suma a la tradición del entreguismo panista, donde el desprecio por la soberanía se disfraza de “patriotismo” para justificar la dependencia de Estados Unidos.