Las investigaciones sobre el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, secretaria particular y coordinador de asesores de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, revelan un vínculo directo con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Entre los 13 detenidos destaca “El Paco”, identificado como subordinado del jefe de plaza del CJNG en la Ciudad de México y presunto integrante de los grupos Los Rodolfos y Los Dilan, brazos criminales que operan en alianza con “El Tatos”, cabecilla del CJNG en la capital.
De acuerdo con las autoridades, “El Paco” fue captado en videos de vigilancia siguiendo a las víctimas desde el 14 de mayo, fecha en que abortó el ataque. Una semana después, el 20 de mayo, retomó la ruta y concretó el doble homicidio en Calzada de Tlalpan.
Mensaje criminal contra Brugada
Fuentes de la Fiscalía General de Justicia capitalina no descartan que este crimen sea un mensaje directo de la delincuencia organizada contra Clara Brugada, pues ambas víctimas formaban parte de su círculo más cercano de confianza. La planeación meticulosa, el lugar y la hora elegidos refuerzan esta hipótesis.
Actualmente, las investigaciones se concentran en Xochimilco y Tláhuac, territorios dominados por Los Rodolfos y Los Dilan, donde se busca la captura de “El Tatos”, considerado pieza clave de la red criminal.
Los Rodolfos, poder en el sur de la capital
De acuerdo con un mapeo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Los Rodolfos mantienen control en Tláhuac, Iztapalapa, Coyoacán y Tlalpan, dedicados a la venta de droga y delitos de alto impacto. Su alianza con el CJNG los coloca como uno de los grupos más violentos de la capital.
La captura de “El Paco” y sus cómplices destapa la verdadera dimensión del desafío: el crimen organizado no solo busca controlar territorios, también manda mensajes políticos al más alto nivel.