La Casa Blanca lanzó un mensaje que sacude el tablero internacional: Estados Unidos no pondrá un solo soldado en suelo ucraniano. Así lo confirmó la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, al recalcar que el presidente Donald Trump fue categórico: Washington puede coordinar esfuerzos, pero las tropas no entrarán en el conflicto.
“Lo dijo de forma definitiva: no habrá tropas estadounidenses en Ucrania. Lo que sí habrá es coordinación y otros medios de seguridad para los aliados europeos”, aseguró Leavitt en conferencia.
El anuncio llega acompañado de otro golpe a Kiev: Trump descartó la posibilidad de integrar a Ucrania en la OTAN, aludiendo a la oposición frontal de Moscú. En sus palabras, Rusia no tolerará a la Alianza Atlántica en sus fronteras.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, sugirió que la verdadera garantía para Ucrania no vendrá de Washington ni de Bruselas, sino de “construir un ejército potente en los próximos años”.
El mensaje es claro: mientras Ucrania busca seguridad, la administración Trump marca distancia y prefiere dejar la carga en manos de Europa.