La inseguridad alimentaria en México registró su nivel más bajo desde 2016, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 elaborada por el INEGI.
Entre 2022 y 2024, 2.55 millones de hogares dejaron de enfrentar dificultades para satisfacer sus necesidades alimentarias. Actualmente, 12.85 millones de hogares —el 33.1%del total— se encuentran en esta condición, una reducción significativa frente al 2020, cuando la cifra alcanzó su punto más alto durante la pandemia. En comparación con ese año, la baja equivale a 5.7 millones de hogares o 18.8 puntos porcentuales.
Las entidades con mayores avances en los últimos dos años fueron Veracruz y Aguascalientes (-14.9 pp), Puebla (-13.2 pp), Jalisco (-11.3 pp) y Campeche (-10.4 pp). Si se compara con 2020, sobresalen los descensos en Quintana Roo (-35 pp), Aguascalientes (-24 pp), Puebla (-23.7 pp), Hidalgo (-22.4 pp) y Baja California Sur (-22.3 pp).
En cuanto a los tipos de dificultades, la más frecuente fue la preocupación por quedarse sin comida (29.2%), seguida de no tener una alimentación sana y variada (20.8%) y limitar la variedad de alimentos para algún integrante del hogar (20.0%). Todas estas categorías mostraron reducciones respecto a 2022.
Con estos resultados, México registra un avance sostenido en el combate al hambre, aunque con desafíos focalizados en las regiones más pobres y marginadas.