El general en la reserva del Ejército brasileño, Mário Fernandes, reconoció este jueves ante el Supremo Tribunal Federal (STF) ser el autor del documento conocido como Puñal Verde y Amarillo, en el que se delineaba un plan que incluía el asesinato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el vicepresidente Geraldo Alckmin y el magistrado Alexandre de Moraes.
Durante su declaración como parte de las investigaciones sobre el intento de golpe de Estado de enero de 2023, Fernandes alegó que el texto era únicamente una “idea digitalizada” y que nunca fue compartido ni ejecutado.
“Es un archivo digital. No es más que un pensamiento mío digitalizado. Una recopilación de datos, un estudio de situación, un análisis de riesgos que realicé, y por costumbre, decidí digitalizarlo. No se lo mostré a nadie. Hoy me arrepiento de haberlo hecho”, declaró. Según su testimonio, el documento fue creado e impreso en el Palacio del Planalto, pero fue destruido inmediatamente.
La Policía Federal de Brasil sostiene que el plan fue redactado en noviembre de 2022, tras el triunfo electoral de Lula, y que fue discutido por militares en la residencia del general Braga Netto, exministro de Defensa y compañero de fórmula de Jair Bolsonaro.
Fernandes también reveló que en el círculo cercano del entonces presidente Bolsonaro se analizaba un decreto que permitiría una intervención del Ejecutivo sobre otros poderes, bajo el argumento de estar amparado por la Constitución. “Le hice un llamado al general Ramos, entonces asesor de Bolsonaro: si ese movimiento existe y está dentro de la Constitución, ¿por qué no reforzarlo?”, señaló.
Las investigaciones tomaron un nuevo giro tras la delación del teniente coronel Mauro Cid, exayudante de Bolsonaro, quien aseguró que Braga Netto incluso financió parte del plan y entregó dinero en una bolsa de vino al mayor Rafael Martins de Oliveira, otro de los implicados.
La semana pasada, el magistrado Alexandre de Moraes impuso medidas cautelares al expresidente Jair Bolsonaro, entre ellas el uso de una tobillera electrónica. Aunque este jueves De Moraes lo amonestó por incumplir algunas de esas restricciones, aclaró que se trató de un hecho “aislado” que no amerita sanciones adicionales por ahora.