Tres personas fueron detenidas este viernes por su presunta implicación en el secuestro y asesinato de Irma Hernández Cruz, maestra jubilada y taxista de 62 años, cuyo caso ha conmocionado a la sociedad veracruzana por la brutalidad de los hechos y la presunta participación del crimen organizado.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz confirmó que Víctor Manuel “N”, José Eduardo “N” y Jeana Paola “N” fueron capturados en distintos operativos coordinados entre autoridades estatales y federales, incluyendo la Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de Marina y la Sedena.
Las detenciones se realizaron en el municipio de Cerro Azul, donde también fueron aseguradas armas de fuego, cartuchos útiles, vehículos y otros objetos presuntamente utilizados en el crimen. Los detenidos están vinculados a actividades de extorsión en la región, en particular al llamado «cobro de piso» contra trabajadores del transporte público.
Irma Hernández fue privada de su libertad el pasado 18 de julio tras negarse a pagar extorsiones a una organización delictiva identificada como la Mafia Veracruzana. Días después, se difundió un video donde la víctima, visiblemente coaccionada, advertía a otros taxistas sobre las consecuencias de no colaborar con los grupos criminales.
Su cuerpo fue localizado el 24 de julio en un rancho de la región, con signos de violencia. El dictamen forense determinó que la causa de muerte fue un infarto provocado por el nivel de agresión recibido durante el cautiverio.
La Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, lamentó el crimen y aseguró que no habrá impunidad. “El caso de Irma no quedará sin justicia. Hemos actuado de inmediato y lo seguiremos haciendo con todos los recursos del Estado”, declaró.
Por su parte, la Presidenta Claudia Sheinbaum expresó su respaldo a la investigación y reiteró su compromiso con la erradicación del crimen organizado en todo el país: “Ni la extorsión ni el terror pueden ser tolerados. Vamos con todo contra estos grupos que dañan al pueblo trabajador”.
El caso de Irma Hernández ha reavivado el debate sobre la seguridad de los trabajadores del transporte en Veracruz, donde las extorsiones, amenazas y ataques han crecido en los últimos años. Organizaciones de derechos humanos y gremios taxistas exigen mayor protección, así como el desmantelamiento de los grupos criminales que operan impunemente en la región.