Oaxaca, 27 de Enero de 2025.- La reciente visita de Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, a Oaxaca marcó un antes y un después en la relación del gobierno federal con este estado emblemático.
En palabras del gobernador Salomón Jara Cruz, durante su conferencia matutina de este lunes 27 de enero de 2025, Sheinbaum no sólo se llevó una impresión profunda del pueblo oaxaqueño, sino que también quedó, literalmente, enamorada de la riqueza cultural, lingüística y humana que distingue a Oaxaca como el corazón de México y, ahora, como el núcleo de la Cuarta Transformación.
El recorrido de tres días por la entidad incluyó la inauguración de la carretera Mitla-Tehuantepec, una obra de infraestructura que simboliza la ruptura con décadas de abandono y corrupción.
Esta autopista, cuya construcción había permanecido estancada por intereses privados y conflictos históricos, representa el compromiso de la Cuarta Transformación por devolver a Oaxaca su dignidad y desarrollo.
La obra, con una extensión de 169 kilómetros, fue posible gracias a una inversión histórica de 42,000 millones de pesos, beneficiando directamente a 1.4 millones de personas y generando más de 12,000 empleos.
El impacto de esta carretera va más allá de lo funcional.
Se trata de un eje estratégico que conecta el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec con el resto del país, facilitando el comercio, el turismo y el intercambio cultural. Además, forma parte de una red de obras carreteras que buscan reconfigurar la conectividad del estado.
Desde la autopista Oaxaca-Barranca Larga-Ventanilla hasta los proyectos para mejorar los caminos entre Putla y Pinotepa Nacional, cada tramo reconstruido es una promesa cumplida y una muestra de que los tiempos de marginación han quedado atrás.
Según Jara Cruz, estas obras no son únicamente un legado material, sino un puente hacia un futuro donde las comunidades indígenas y rurales tengan acceso a servicios, justicia y oportunidades.
Es también un acto de reconciliación histórica con un estado que durante décadas fue olvidado por los gobiernos anteriores.
Más allá de las cifras y los proyectos, lo que destacó de esta visita fue la conexión de Sheinbaum con las comunidades.
Desde Huajuapan de León hasta Pinotepa Nacional, la presidenta recorrió el estado en un extenso trayecto de 16 horas que incluyó 72 paradas para saludar, abrazar y escuchar a la gente.
Las muestras de cariño y hospitalidad fueron abrumadoras. Mujeres de todas las edades, niñas, jóvenes y adultas mayores se acercaron a Sheinbaum, reflejando la esperanza depositada en su liderazgo.
Sheinbaum declaró que Oaxaca no sólo es el corazón cultural del país, sino también el núcleo del humanismo mexicano que impulsa la Cuarta Transformación.
Esta perspectiva quedó plasmada en su compromiso de seguir fortaleciendo los programas sociales que han transformado la vida de miles de familias, desde las pensiones para adultos mayores hasta las becas universales para estudiantes.
Uno de los anuncios más significativos fue la continuidad y expansión del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un proyecto que busca consolidar a la región como un polo de desarrollo económico y social.
La presidenta reiteró que los trabajos de la línea férrea y los polos de bienestar avanzarán con celeridad, asegurando que el tren de pasajeros y carga estará en funcionamiento en 2026.
Además, Sheinbaum adelantó la implementación de nuevos programas de bienestar en Oaxaca, incluyendo apoyos específicos para mujeres de 60 a 64 años, atención médica casa por casa para adultos mayores, y becas universales para estudiantes de secundaria. Estas iniciativas refuerzan el mensaje de que la justicia social y el desarrollo económico deben ir de la mano.
Sheinbaum también propuso rescatar la cuenca del río Balsas, un proyecto iniciado por el general Lázaro Cárdenas y ahora renombrado en su honor. En colaboración con los gobernadores de Puebla y Guerrero, se establecerá una comisión para atender temas de infraestructura, salud, educación y sostenibilidad hídrica en la región mixteca.
La visita de Claudia Sheinbaum a Oaxaca no fue un acto protocolario más.
Fue una muestra del amor y compromiso que ella misma reconoció haber heredado de Andrés Manuel López Obrador hacia esta tierra.
En cada parada, en cada abrazo y en cada anuncio, quedó claro que Oaxaca no sólo es parte del corazón de México, sino también el alma de un proyecto de nación que busca reconciliar al país con sus raíces y construir un futuro donde nadie quede atrás.
Como dijo el gobernador Jara Cruz, la Cuarta Transformación está devolviendo a Oaxaca lo que nunca debió perder: confianza, esperanza y un lugar digno en la historia de México.

Fuente: Agencia Oaxaca